
Las lavanderas de Cáceres
Esta semana estamos celebrando en nuestro centro la fiesta de Carnaval. Debido a la situación de pandemia en la que nos encontramos no van a poder celebrarse desfiles, bailes ni fiestas de disfraces, pero en el CEIP Gonzalo Encabo hemos grabado unas actuaciones que han sustituido al pasacalles que todos los años celebramos en colaboración con el ayuntamiento de la localidad de Talayuela. Las mismas se podrán visualizar a partir del viernes 12 de febrero con las claves que se facilitarán a las familias. Además no podemos dejar pasar la oportunidad de dar las gracias a la residencia de mayores de nuestro pueblo, pues han participado grabando un vídeo carnavalero.
Vamos a ir publicando, cada día de esta semana, información y fotografías relacionadas con el disfraz que representa a la zona de Extremadura que cada ciclo ha escogido para desarrollar el proyecto de biblioteca «Entre muros y leyendas». En primer lugar presentamos al grupo de «las lavanderas de Educación Infantil», pues los niños y niñas de esta etapa educativa están aprendiendo aspectos de la zona de los Llanos de Cáceres y Trujillo.
Para ello, los niveles de Infantil:
– Han diseñado los disfraces de aguador y lavandera y las familias han colaborado en su preparación.
– Han aprendido a bailar la jota «las lavanderas en cuarentena» del grupo Mansaborá Folk.
– Han conocidio diferentes utensilios que se utilizaban en ese antiguo oficio: el jabón casero hecho con aceite usado, elaborado por las propias lavanderas; el batidero, de madera, que se usaba para frotar la ropa sucia; la tajuela, que les servía para ponerse de rodillas y estar lo más cómodas posibles cuando realizaban sus trabajo y el cubo de zinc, para coger agua y transporar sus cosas.
Todos los materiales que han ido conociendo se han exhibido en el rincón del edificio de Infantil habilitado para ello.
Historia y significado de Las Lavanderas
En los inicios del siglo XX surgió en Cáceres capital un gremio social de mujeres de escasos recursos económicos y un gran número de hijos, el de las lavanderas. Tenían sus normas, reglas y costumbres y trabajaban en condiciones muy duras durante todo el año por un mísero jornal, que era el sustento a una economía familiar precaria y que trabajando para una clase media de funcionarios, militares y comerciantes, supieron salir adelante y ayudar a sus familias.
El agua en Cáceres era un problema así que las fuentes se utilizaban para lavar, para el consumo humano y para abrevadero del ganado.
Así los “aguadores” cargaban sus cántaros en sus burros en las aguaderas y vendían el agua por las calles. Algunas mujeres también servían cántaros de agua a domicilio, trayéndolos desde las fuentes cargados en la cabeza con la rodilla de trapo y al cuadril.
Las Lavanderas, recogían la ropa para lavarla por las distintas casas los lunes, y lavaban durante la semana y devolvían la ropa, cobrando el jornal acordado, que se cobraba semanalmente.
Las Lavanderas, lavaban durante todos los días del año, excepto en su día de fiesta que solía ser el 28 o 29 de febrero.