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Consejería de Educación. Junta de Extremadura

DISCURSO FINAL DE 6º CURSO 2010-11

Por fin ha llegado

Este día que, allá por mediados de septiembre parecía un reino muy, muy lejano, ha llegado.

Pero hoy, 23 de junio de 2011 no es igual que cualquier otro final de curso que hayáis tenido a lo largo de toda vuestra etapa escolar. Hoy, algunos de vosotros dejaréis el colegio, sólo algunos volverán de vez en cuando para enseñarnos las notas, y los que volvéis en septiembre lo haréis formando parte de otro grupo diferente, aunque conocido.

Por esto, en esta ocasión soy yo, una simple maestra, la que escribo estas palabras para decir todo lo que siento y que, de otra manera, me sería imposible. Sé que no me saldrían las palabras.

Hemos sido muchos los maestros (tutores y especialistas) que hemos pasado por vuestras vidas. Algunos nos recordaréis mejor, otros peor. Para algunos habremos sido muy buenos, para otros, seguramente, muy malos. Tanto si nos abandonáis como si seguís con nosotros el próximo curso, queremos que sepáis que hemos intentado enseñaros algo más que lo que viene en los libros. No sé en qué medida lo habremos logrado, pero, desde el fondo de mi corazón espero que, por lo menos, hayamos sembrado una semillita de buenas y educadas personas, además de crear en vuestra vida diaria, unos hábitos de estudio indispensables para llegar muy lejos académicamente.

Han sido muchos los momentos compartidos: clases, regañinas, risas, peleas, exámenes, patios, nervios, excursiones… NO SABRÍA CON CUÁL QUEDARME.

Para los que repetís curso, tengo que deciros que la decisión ha sido tomada pensando en vuestro futuro y en vuestras capacidades. Confiamos en vosotros y creemos que sois capaces de pasar al instituto mejor preparados. Sabemos que el próximo curso os esforzaréis lo suficiente como para sacar un notable en cada asignatura (como mínimo).

Para los que nos dejáis, quiero que sepáis que se va con vosotros un pedacito de nosotros. Hay maestros que han pasado menos tiempo con vosotros que otros pero, al final, habéis causado el mismo efecto: sois estrellas que brilláis con luz propia, personas individuales con ese algo que encandila por uno u otro motivo: simpatía, inteligencia, perseverancia, timidez, desparpajo… Me encantaría que nos visitarais a menudo, para ver, no sólo las notas (como hacen todos en los dos primeros cursos del instituto), sino habitualmente para saber de vosotros, para contarnos las novedades de vuestra vida (si tenéis parejas, si os toca la lotería, si estáis pasando una época mala…). Aunque dejemos de ser vuestros tutores, vuestros maestro, siempre estaremos como antiguos maestros, como amigos, confidentes. El instituto es una época de mucho cambio, tanto físico como mental, por eso, queremos seguir viéndoos, para recordaros, para no olvidaros. No perdáis la esencia que os hace únicos. Intentad ir siempre por el buen camino, alejaos de las malas influencias: es mejor decir un no a tiempo que arruinar vuestra vida por no decir nada. Creo que estoy haciendo de madre, debe ser el miedo a que os hagáis mayores y nos olvidéis, aunque ahora con las nuevas tecnologías, entre twenti, facebook, mails, móviles… quien quiera, estará en contacto con sus viejos maestros.

Para todos, y para finalizar, quisiera pediros unos pequeños favores: sed eso mismo: independientes del resto, tened el valor de hacer cosas diferentes al resto; buscad vuestro propio camino sin depender de nadie y, sobre todo, alegraos por las dichas de los demás, compartid las penas (que aprenderéis que lo malo, si se comparte, parece menos), felicitad al ganador y animad al perdedor. Y, por último, recordadnos siempre como lo haremos nosotros, con mucho cariño. Hemos intentado hacer las cosas lo mejor que hemos podido.